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EL ESPESOR DEL AIRE ENRARECIDO

     Si tan siquiera abriéramos un diminuto resquicio en nuestro amurallado conocimiento, entraría libremente un soplo de aire fresco, liberándonos de la pesada densidad de la costumbre; liberándonos de una mohosa y rancia prisión de mansedumbre, ese aletargamiento en el que andamos sumidos gracias al espesor del aire enrarecido... Ana Tomás García @anniebuonasera

SOBRE FINALES Y PRINCIPIOS

      Me llevó muchos años elevar a categoría de biblioteca mi modesta colección de ese objeto adorado por mí llamado libro. No había pared, en aquella mi casa, susceptible de ser evitada en pos de una decoración ajena que no fueran estanterías donde colocar toda y cada nueva adquisición que cayera en mis manos, y nada me complacía más que llegar a mi hogar y recogerme en el abrazo cálido de los anaqueles repletos, hundirme en el sillón tapizado en cuero verde y perderme por los vericuetos y fantasías de las novelas.       ¿Cómo elegir uno entre toda una vida? Por supuesto que los había favoritos, releídos y rememorados, pero uno, uno solo, se me encogía el alma solo de pensarlo. Así que cuando se me presentó el dilema, por esos avatares de la vida de los que uno cree estar a salvo, y tuve que dejar para siempre, aquella, la que fue mi casa, me vi en el amargo trago de enfrentar en cruento duelo a Poe con Maupassant, a Borges con Lovecraft, a García Már...

PREMIO

      Ya formo parte de las lecturas de mesilla de noche de  http://www.elmolinodebonaco.com/  y http://www.senderodelagua.com/  gracias a la preciosa iniciativa que llevan a cabo en su blog http://estanochetecuento.com/ .       ¡Gracias!      Si alguien está interesado en el libro, está a la venta  AQUI .      Ana Tomás García      @anniebuonasera

SIN NOVEDAD

Sin novedad en el frente, porque el frente está saturado y apenas se distingue la belleza de una bala perdida entre tanta metralla... ...o soy yo, ciega en una trinchera parapetada, que ni busca, ni ve, ni encuentra novedad que licue mi sangre de escarcha. Ana Tomás García @anniebuonasera

YO NO SE ESCRIBIR ALT LIT

Yo no se escribir Alt Lit, me duelen los ojos llenos de hamburguesas sangrientas, uñas partidas malpintadas de lila, blusas ñoñas y dulces boquitas que dicen polla como quien dice la inmensidad del mar, vacas convertidas en salchichas, generaciones recién nacidas revolcándose en Parnasos  como si fueran una deidad más, menstruaciones compartidas, reguero de copas y follar, follar, follar. Yo no se escribir Alt Lit, me duelen los ojos llenos de vómitos transparentes,  de jóvenes vírgenes suicidas que estrenan vaqueros manchados de sangre que no se pueden lavar. Me he quedado obsoleta, como el reloj de la estantería que todavía es de arena, ya no tengo habilidad ni para mandar whatsapps,  cuanto menos tener la frescura  de la juventud, ya ves tú. Que no se, ya lo he dicho, que pierdo mucho tiempo doblando bragas, planchando camisetas, fregando las tazas del café que se amontonan en el fregadero acumulad...

UN PRECIOSO PREMIO

         Esta mañana he resultado ganadora del concurso de microcuentos lorquianos del programa de radio Carne Cruda. En el siguiente enlace se pueden escuchar los tres relatos finalistas y el veredicto a partir del minuto 59:40.  http://www.eldiario.es/carnecruda/tomoylomo/Lorca-radical_6_590800926.html PERDIDO      Perdido, como se pierde un perro andaluz por las sucias calles de Brooklyn, husmeando los vapores de la cebolla de un puesto de hot-dogs y esquivando embestidas de yellowcabs como jinete que ha dejado que abreve su caballo en un charco de cieno donde se rie maliciosa una luna blanca de nácar. Así se camina por la Gran Manzana, con ojos hambrientos de gran ciudad, con una mano libre y la otra acariciando la faca de plata. Nunca se sabe, se tiñe a veces la alegría en sangre y hay que llevar cubiertas las espaldas; galopar avenidas acariciando la noche, es perderse como enamorado en una nube de escarcha. ...

Como si fuera un entremés cervantino

     En ese momento ella se cree sirena. Sirena arrastrada por la fuerza de una marea incontenible de furia desatada por un hombre que tira de ella por su pelo hacia una orilla de dolor, horror, pérdida y miedo; con las piernas paralizadas como si fueran una cola de pescado ya sin aliento, dejando un rastro de lágrimas  salinas por el frío y duro suelo.       Un arpón certero atraviesa su cuerpo de mujer, y le destroza la entraña que tanto le ha querido, desangrándola lentamente en una playa desierta, pues nadie oye sus gritos. Y la deja allí tirada, como se dejan los restos de un desperdicio.       Luego él, valiente, llora como si fuera un niño, se ahorca o se tira por un precipicio, o lo que es peor, hace una muesca en su arpón enumerando un trofeo merecido.       Y el resto, miramos con un poco de asombro el hecho como si fuéramos espectadores aburridos de una pesada obra, en donde de vez en cu...